Sanación energética
Restablecer la salud. Prevenir la enfermedad. Aumentar la calidad de vida de forma natural.

La sanación energética regula las energías del cuerpo. A través de la imposición de manos se evalúa y corrige los diferentes estados anímicos hasta conseguir armonizar el organismo y restablecer el equilibrio celular. Esta sanación no es “pasiva”, su éxito tiene que ver con la actitud de la persona que quiere sanar; no actúa como “paciente” sino abriendo su Conciencia de manera gradual al conocimiento de sí mismo y partiendo de él mismo la voluntad de curarse.

Teniendo en cuenta que nuestra salud depende, inseparable y fundamentalmente, de nuestro estilo de vida, de la alimentación y del estado emocional y anímico, ante cualquier signo de enfermedad deberíamos contemplar seriamente cambiar hábitos dañinos (que no dejan avanzar) por otros nuevos que optimicen el rendimiento físico y mental.

No se trata sólo de tomar unos medicamentos que nos quiten unos síntomas de dolor o molestias... Las causas de una enfermedad, puede que estuviese en estado latente por muchos años y es hoy cuando descubrimos sus raíces y cuando se manifiesta visiblemente en nuestro cuerpo físico y mental. Sólo la reeducación, tanto en el campo alimenticio como de hábitos de conducta, puede curarnos en profundidad. Pero no tan sólo eso. Deberíamos tomar la enfermedad o el malestar físico/emocional, como una señal de que algo más profundo está sucediendo en nosotros y debemos detenernos a localizarlo y hacerle frente.

Si tenemos en cuenta que nada es casual, tampoco lo es una enfermedad o cualquier anomalía que se presente en nosotros a nivel físico o emocional. Como si de nuestro coche se tratase, es momento de hacer una revisión y hacer una “puesta a punto”... en realidad entendemos más sobre nuestro coche (qué tipo de combustible necesita, cuándo debemos hacer el cambio de aceite, etc.) que sobre nuestro propio cuerpo físico.

En Occidente, nuestra cultura y mentalidad tan ególatra, nos ha llevado a separar y olvidar nuestra parte divina. Actuamos y vivimos ajenos a nosotros mismos ¡y eso ya es grave!. Ignoramos nuestro cuerpo espiritual. Nos resignamos a que sea nuestra Mente la que gobierne de manera dictatorial nuestra vida. Y es esa frustración y vacío la que carcome y mortifica nuestra salud. Son esas, principalmente, las raíces profundas de toda enfermedad.

La Sanación Energética remueve y despierta todo nuestro Ser, como punto de partida. Y luego ayuda a reeducar, reconstruir... para seguir camino.

Diseñado por Arquetipe · Fotografías por Fran Russo